Cómo elegir un buen melón

A LA VISTA:

Un buen melón se reconoce por su redondez, la ausencia de manchas en la piel, la presencia de una resquebrajadura en la base del pédúnculo (no confundir con una grieta), signo de que ha alcanzado su estado de madurez óptimo y de un gusto desarrollado. Respecto al color no tiene que ser ni muy amarillo, ni muy verde, más bien color crema.

AL TACTO:

El melón tiene que ser compacto, la consistencia debe de ser firme con una ligera flexibilidad, según la madurez deseada. Tiene que transmitir una sensación de pesadez, signo de estar repleto de azucar.

AL OLFATO:

Tiene que exhalar un perfume pronunciado y a la vez agradable, un perfume demasiado pronunciado sería signo de demasiada madurez.

 

Estos parámetros de selección son los que encontrarán en nuestros melones de marca "Juanjor" y "Boule de miel".

 

 

 

CONSERVACIÓN:

de 8 a 10ºC en la bandeja de verduras del frigorifico, envolver en papel de plástico para aislarlo de otros alimentos debido a sus aromas pronunciados.
Para disfrutar todo el año del melón, es posible congelarlo, cortar la carne en dados o pequeñas bolas y conservarlo en una bolsa de plástico hermética o un taper. (Especial para ensaladas, pinchos, etc...)

 

CONSUMIR:

rápidamente una vez empezado, como toda fruta.